La carretera nacional que une Pistoia con la montaña asciende lentamente dejando atrás el valle que encierra Prato, Florencia y Pistoia, hasta llegar a Abetone.Precisamente a lo largo de la carretera se van encontrando pequeñas ciudades medievales "engarzadas" en el Apenino de Pistoia: Gavinana, san Marcello hasta llegar a Cutigliano, en el valle de la Lima, en Cutigliano, que dista apenas 14 kilómetros de la estación de esquí.
Un pequeño centro de origen medieval en el que el tiempo parece haberse deslizado sin dejar huellas tangibles. Una única calle atraviesa la ciudad medieval, una calle estrecha que sube hasta Cutigliano y, atajando a través de la plaza central, continua hasta Malo y termina en la Doganaccia (en la foto un atardecer invernal), a una altura de 1600 metros.
La pequeña plaza central, plaza Catilina, está dominada por una encina que en el periodo estival regala una deliciosa frescura, la calle de la plaza se dirige hacia el interior de la antigua ciudad medieval en donde se encuentra el palacio Pretorio, construido en el siglo XV.
Este último representa el testimonio de una de las tres residencias de los "Capitanes de la montaña" que llega hasta nuestros días. Casi cien blasones familiares en piedra y cerámica esmaltada y policromada, construidos entre el 1400 y el 1700, embellecen la fachada del palacio.
La Logia del mercado en donde en un tiempo los "Capitanes de la montaña", utilizando un banco de piedra, redactaban actas notariales y seguían los procedimientos administrativos o legislativos y por si fuera poco, la "columna del Marzocco" construida junto a la Logia, símbolo de la república florentina.
Para acabar el recorrido, la iglesia de la Madonna y la de San Bartolomeo, enriquecen el patrimonio histórico de Cutigliano: la primera en el interior de la antigua ciudad medieval y la segunda, construida en varios periodos históricos, se encuentra fuera del núcleo habitable.
Julio 2002
Provincia di Pistoia