La isla de Pantelleria es una optima localidad donde transcurrir periodos de relax, en plena riqueza de colores y perfumenes que solo la naturaleza mediterránea puede ofrecer.En Pantelleria se llega por mar desde Trapani o en avión desde Palermo y, en ciertos periodos del año también desde Milán y desde Roma. Coches y motos pueden ser alquilados en la isla a buenos precios, pero a pie o en bicicleta la isla ofrece lo mejor de ella.
Para apreciarla hasta el fondo hay que visitarla no solamente en los meses de verano, sino también en invierno, en otoño y sobre todo en primavera. Pueden alojarse en los numerosos hoteles de la isla, pero la forma mejor de vivirla es de residir en un “dammuso”, típica construcción de madera. Se pueden alquilar de todas las dimensiones (también habitaciones individuales) y precios; es necesario naturalmente la reserva.
Quien va a Pantelleria en verano en busca de mar, lo encontrará limpísimo, el consejo es de no perder la ocasión en recorrer el periplo de la isla y a menos de no poseer un barco o de alquilarlo, es el de buscar entre las rocas con cómodos zapatitos, rincones escondidos, desiertos también durante el 15 de agosto donde bañarse es admirar los muy pescosos fondos.
La isla, en resumen para gozarla profundamente hay que conocerla y casi explorarla con espíritu de viajero más que de turista “todo comprendido”. Parte de la exploración es la búsqueda de restos y sitios arqueológicos que resalen a la prehistoria con el complejo monumento de Cimillia/Mursia/Punta Fram gran asentamiento de los inicios del segundo milenio a.C. llegados hasta nosotros en buen estado gracias a su posición sobre las coladas de lava del Gelkmar.
La isla de Pantelleria es de hecho, la cima emergida de un imponente edificio volcánico submarino que se eleva desde el fondo del mar por alrededor de 2000 metros. Ningún miedo. No obstante la isla es a todos los efectos un volcán activo, este actualmente esta solo en fase de actividad hidrotermal como testimonian las numerosas fuentes termales y las fumarolas presentes sobre amplias áreas. El último episodio de actividad eruptiva, una erupción submarina se verificó en el 1891.
No hay que olvidar, para los apasionados, las ruinas arqueológicos submarinos de época griego-helenística-romana. Para los amantes de las buenas cosas, aunque simples, la isla ofrece alimentos mojados con vinos locales y perfumados desde las famosas alcaparras de Pantelleria. No hay solamente pescado sino pollos, cabritos, conejos, muy sabrosos producidos de la tierra...
Julio 2002
Gal Leader Ulixes
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