Rodeada por una atmósfera imperturbable, por el silencio de los dos valles que la rodean, Volterra surge en medio de una colina de menos de 500 metros.
Viniendo por la carretera estatal 68, el viajero puede descubrir un espectáculo fascinante: un pueblo que domina el paisaje, enmarcado por el verde del campo y por las tierras arcillosas.La ciudadela del interior pisano, conocida por su producción artesana y por el trabajo del alabastro, encierra dentro de la doble muralla, un pueblo rico en historia que es testigo del paso de civilizaciones y culturas de distintas épocas.
Y la historia y los fastos de otros tiempos transportan la imaginación del visitante por las calles llenas de la paz y tranquilidad que se respira. Habitado a partir del neolítico, en el siglo VIII, el pueblo entra en contacto con la civilización etrusca que deja en Volterra numerosos testimonios: la puerta all´Arco; la Acrópolis, en donde hoy se levanta el parque arqueológico y el recinto amurallado, de la que hoy todavía son visibles algunos trazos.
A la civilización de los etruscos, le sigue la romana, de la cual hoy todavía son tangibles algunos restos: de los edificios termales al teatro Vallebona. Una dominación, la romana, que se prolongó hasta casi el final del siglo V D.C, cuando tras la caída del imperio, Volterra se convirtió en un obispado.
La ciudad del alabastro muestra además una fuerte impronta medieval, muchos de los edificios, que parten del propio trazado urbano, se han construido en este periodo histórico. No hay que dejar de ver la plaza central de Volterra, con el palacio de los Priores, ni el palacio Pretorio; las torres de Buonparenti , las de los Buonaguidi y la catedral en la plaza de San Giovanni, construida alrededor del siglo XII, y que custodia magníficos frescos renacentistas y medievales, ubicada justamente detrás del municipio.
Entre las calles estrechas que se ramifican por el centro de la ciudadela pisana se levantan numerosos palacios de la época renacentista: palazzo Minacci Solaini, palazzo Inghirami y la bellísima fortaleza medicea. Volterra dista a penas 70 kilómetros de Florencia, 75 de Pisa y poco más de 40 de la costa tirrena.
Junio 2002
Ayuntamiento de Volterra