“El Consejo de Egipto” ha sido una historia verdadera, de la que Leonardo Sascia ha escrito un libro y que se escucha todavía en Palermo: es la historia de dos derrotados por la mentira de sus tiempos.Una historia que empieza con un naufragio, el del embajador de Marruecos, que en 1782, atraca en las costas sicilianas, donde nadie habla árabe: por pura casualidad se encuentra como interprete, sin saber árabe, un humilde fraile, Giuseppe Vella (Silvio Orlando). De una parte, para engañar a todos haciéndoles creer que conoce el árabe, es suficiente una mente ágil y rápida, como es la suya.
Vella coge la ocasión, y una vez marchado el embajador marroquí, aprovecha su fama de arabista y hace creer que en un manuscrito árabe sobre la vida del profeta Mometo, conservado en Palermo, hay un texto histórico-político, “el consejo de Sicilia”. Encargado de traducir el texto, lo reinventa desde el principio.
En este punto Vella, que ya es un rico abad, inventa “El consejo de Egipto”, un fantasmagórico código histórico-político, escrito en falso árabe, de contenido explosivo para la sociedad del s.XVIII, que podría llevar a la abolición de los privilegios feudales de los cuales descienden los títulos nobiliarios, los derechos de propiedad y las relaciones de poder en Sicilia.
Un tal maniobra, que por un lado alarma a los nobles por la perdida de los antiguos privilegios, y del otro lleva al abad Vella, temido y al mismo tiempo cortejado, a ser el huésped más buscado de la vida mundana.
No obstante las sospechas y las insidias, nada puede hacer enmascarar el engaño, hasta que en escena aparece un joven y brillante abogado, que tiene las primeras sospechas: es Francesco Paolo di Blasi (Tommaso Ragni), hombre culto y refinado, que se revela autor insospechable de una conjura revolucionaria.
No obstante la diversidad, entre los dos nace una fuerte simpatía, bajo el fondo de un nuevo cambio político, que conduce a una situación muy represiva. La conjura y el fraude son desenmascarados, y el destino de los dos se entrecruza y converge en una común derrota.
El abogado es torturado y su verdad es su condena, mientras el abad es arrestado, pero se salva confesando los nombres de los potentados envueltos en la farsa de “El consejo de Egipto”: su verdad es su salvación.
Abril 2002
Keyfilms
Leonardo Sciascia