Home
www.wayin.net
Busca  Busca
Home
Deporte
Las empresas
Los personajes
Gol


:: DEPORTE :: LOS PERSONAJES ::
Emociones de vela

Roberto Iorio es un patrón de vela que tiene a sus espaldas numerosas travesías oceánicas. Con el rojo Lady Blues, por la que siente un profundo amor, ha navegado un poco por todo el mundo. Ha hecho una elección de vida decisiva y que entusiasma, vivir la vela como una ocasión para poderse abrir hacia la naturaleza y a sí mismo. El barco no es solamente un medio de transporte compuesto de velas y de timón, sino que es un universo de personas unidas en las alegrías y en los riegos que ofrece la navegación.

¿Cómo ha empezado todo?
"Al principio, desde joven, iba en barco con mi padre. Mis primeros recuerdos de barcos escorados lo tengo con mi padre. Claro, la cultura de la mar la tengo desde siempre: soy napolitano y he vivido en Nápoles hasta los veintinueve años. Pero se puede decir que he empezado con la navegación cuando he llegado a Milán. He conocido la Lega Navale y allí he empezado de concretizar mis conocimientos. No tenía todavía los conceptos: iba, y hacia el viajero. Desde entonces he visto que cuanto más iba hacia adelante, más me gustaba: he empezado en el lago en sus derivas, frecuentando varios cursos.
Después he querido hacer experiencias en los camarotes, y la escuela de Horca Miseria me ha ayudado mucho: antes como pasajero después he hecho un curso para instructores, la licencia y luego patrón de barco. Paralelamente he buscado ir un poco a todas partes, participar en las regatas: con amigos iba a buscar embarques, directamente en el muelle. He ido a Caprera a realizar un curso para instructores. Aún todavía busco hacer experiencias. Pero no me gustan mucho las regatas de triángulo. Pero si hay la oportunidad...También a nivel de competición, tengo unos recorridos de competición, hacia Judo, he sido de la Nacional, he sido campeón italiano: esa era mi vida agonística, cuando no existía la vela. Después, al acercarme más hacia el mar, no he sentido más la necesidad de competir. Esto no quiere decir que no sea competitivo. Pero esto no es el motivo principal por el cual salgo a la mar. Me gustan las regatas de altura oceánicas, porque existe un hermoso espíritu, en el cual te sientes parte de un grupo que debe superar las dificultades, independientemente del espíritu deportivo en llegar primero o segundo. Existe un mínimo de competitividad pero la dificultad es otra. Técnicamente son más simples que los triángulos: en regatas de altura todo es más lento, existen estos hermosos ritmos largos. Para mi es una sensación maravillosa".

¿Cómo es la relación con la tripulación? Imagino que la convivencia en un barco es algo muy delicado...
"La gran experiencia que uno puede adquirir, haciendo este trabajo, es el hecho de estar con personajes totalmente distintos en un espacio restringido: te puede salir bien o mal, en cualquier caso es muy dificil. La dificultad mayor no es nunca la técnica, el problema de gestionar la tripulación, su vocación. La gente reacciona de forma inesperada, también a la buena de Dios, algunas veces. He aprendido en no confiar a primera vista, porque me he equivocado muchísimas veces, tanto en un sentido como en el otro. Pero, después aparece la verdadera naturaleza de una persona. Naturalmente que es pesado, porque a veces, entre una tripulación y otra no tienes ni media jornada para ti. Y entonces llega a ser dificil la relación con los demás. Es un trabajo complicado; visto desde el exterior uno dice: "Qué bonito, que suerte tienes, el mar, el barco..." El ambiente es bellísimo, pero no es todo de color de rosa, como otros se imaginan.

¿Y por lo que respecta la relación con la naturaleza y el mar? ¿Hay temor, respeto, ganas de competición...?
Las travesías no las veo como una competición con el mar, sería absurdo. Frente al mar te das cuenta de ser nada; si él estornuda, tu no existes más. Por lo tanto existe siempre un extremo respeto y esto condiciona toda la preparación del barco, la forma de enfrentarse. No sacrificaría nunca la seguridad por la competición. Y después en esas travesías cada uno vive unas sensaciones a su manera. Si tu hablas con una persona que debe hacer una travesía, lo primero que teme es el aburrimiento. Pero, en realidad es la ultima de las preocupaciones, tanto porque objetivamente siempre hay algo que hacer, como porque duermes, descansas, y luego debes hacerte cargo de la navegación y de la comunicación. Hay todo una serie de deberes y de necesidades que necesitan tiempo. Después miras las olas, miras el mar, el cielo... Es un aspecto que cambia continuamente. Después hay que avistar... Te das cuenta que eres un puntito, allí en medio. Así que también una tontería -el hecho de ver un avión o un barco, algo muy raro o algo que flota- llega a ser un acontecimiento. Te parecerá imposible darle tanto valor, pero, en algunas ocasiones, las cosas adquieren un valor distinto y cambia la relación con la naturaleza: te sientes parte integrante de ella. Así, cambia la relación con el barco que llega a ser algo más que un medio de transporte. En crucero, durante una larga navegación, te das cuenta que tu vida está unida a ella. Todas las intervenciones que has realizado por mejorar tu barco son la perspectiva de una necesidad real. Hay que poner las dotaciones justas, porqué después, en medio del Océano, estás solo. La primera vez que hice la travesía, viví condiciones bastante extremas. Fuimos sin la radio (porqué el VHF no sirve para nada), con poca comida, poco agua, la botavara se rompió, el barco era pequeño y nervioso... Salimos sin estar conectados desde casa; en nombre de la competición los organizadores sacrificaron la seguridad. Adelgacé siete kilos en veinte días, porque se había acabado la comida; al final tuvimos que racionar el agua dulce. No habían mapas náuticos...Una bellísima experiencia, pero he comprendido que si yo hubiese sido el responsable, todo hubiera sido diferente".

¿Para ir en barco se necesita racionalidad, instinto, o las dos?
"Son cosas que de tanto usarlas, las adquieres. Está claro que la navegación oceánica te agudiza ciertas sensaciones. También las previsiones del tiempo: ahora puedo intuir ciertas sensaciones que antes no podía prever. Algunos son conocimientos racionales aprendidos un poco por el estrecho contacto con la naturaleza, que da una serie de input, datos e informes que luego elaboras y puedes contemplar el aire cortante o cómo se mueve una ola... No existe un método. La racionalidad es necesaria primero: debes saber a que te enfrentas, no debes subvalorar absolutamente nada. Necesitas un compromiso: si tu racionalizas demasiado, al final nunca saldrías, porque no puedes pensar en todo. La seguridad de llegar a la otra parte nadie te la puede dar, entonces, o renuncias o te lanzas".

¿Se puede conciliar un trabajo de patrón de vela con un trabajo de empleado?
"Con un trabajo normal, no. Cuando era un empleado, me tomaba largas vacaciones hasta 40 días, iba en barco todos los fines de semana. Después hice la elección de abandonar aquella situación porque no soportaba la idea de fichar y de estar subordinado a reglas burocráticas, permisos... ¡y aquí ha sido un poco loco! Ha habido una serie de coincidencias afortunadas: el trabajo, por como estaba estructurado me ha permitido ir adelante de forma independiente. He podido conciliar bastante bien los dos trabajos..."

¿Proyectos para el futuro?
"Estoy abriendo una escuela con sede en Milán y una base en la isla de Elba. Está orientada para la escuela y para las regatas, más que para las vacaciones en barco; habrá también una parte para cruceros. Tenemos dos First 40,7 y el Lady Blues. La isla de Elba es bonita también para navegar y ha sido elegida como centro para la Copa de America...

Curriculum vitae de Lady Blues:

ARC '97: Gran Canaria - Piccole Antille (2.800 millas)
TransARC '98: Antigua, Bermuda, Azorre, Portogallo; I classificata (3.760 millas)
ARC '99
Antigua Sailing Week '98 (Premio come Best Ultralight Deplacement Yacht Over 50 Feet)
Middle Sea Race: Malta, Pantelleria, Lampedusa, Malta (630 millas)
Roma x Tutti '99
Giraglia Rolex Cup '99

Octubre 2001

La escuela de Roberto Iorio



AtrásEnvía esta páginaImprimir esta página


Busca







Un espacio abierto para chatear en tiempo real


Un intercambio de ideas y opiniones entre usuarios y expertos del sector


El market place reservado a los operadores del sector




Home||Newsletter|WayChat|WayForum|WayFastMail|ServiceValley|WayGreenpages
Contáctanos|Trabaja con nosotros|Disclaimer|Publicidad en el network|Introduce gratis tu empresa|Wayin.net|Credits
Wayitalia es un proyecto de Wayin S.r.l.,e-media company, P. Iva 05025620484.
Wayin S.r.l. - - Wayin Iberia S.L 
2000 - 2008 © All rights reserved