La clase protagonista del motociclismo mundial muda de piel con la llegada de los propulsores a cuatro tiempos. Una revolución que tiene en primera línea a Yamaha y a su piloto más representativo, Max Biaggi.
En vísperas de la gran revolución que espera el motociclismo mundial, el objetivo fuerte que une a Max Biaggi y a la Yamaha, es volver al trono de las motos: lo han declarado juntos a la prensa italiana, con motivo de la presentación de la Yamaha Yzr M1, la más actual de cuatro cilindros en línea impulsada por un propulsor a cuatro tiempos con cinco válvulas por cilindro – creada por la marca Iwata para conseguir el número uno de la clase protagonista.La M del nombre significa Mission One, y el imperativo es sólo uno, vencer. Probada a través de durísimas pruebas que empezaron el otoño pasado en Japón y siguieron después en Malasia y en Australia, la Yamaha M1 ha concluido el trabajo más arduo del tour de force en Europa, con la pasarela final de dos vueltas demostrativas en el gran Premio de Cataluña, en Barcelona. Proyectada pensando en el piloto, la Yamaha M1 es una moto potente y manejable.
“Es el cuarto año que corro para Yamaha, he visto un gran entusiasmo en la mirada de los ingenieros japoneses y también aquí en Italia la organización está cuidada al máximo nivel. Necesitaremos ayuda, porque el reto que nos espera, es decir, la aventura a cuatro tiempos es realmente difícil, pero también apasionante”.
Durante la presentación, Max ha hablado largo y tendido de la Yamaha M1 y de la próxima estación. “Hemos hecho ya distintas salidas con la nueva cuatro tiempos, hemos tomado buenas indicaciones pero queda todavía mucho por hacer. Ya en las próximas salidas que tendrán lugar en Jerez, en Valencia y en Estéril tendremos material nuevo para probar la evolución de motores y de la ciclística”.
Los mundiales de motociclismo comenzarán el 7 de abril en Suzuka, Japón. “La Yamaha ha elegido una configuración más normal respecto a las adversarias, una cuatro cilindros en línea. Creo decididamente de que se trata de la elección adecuada, es una solución que nuestros técnicos conocen bien y podremos sacar adelante lo mejor posible. Influirá muchísimo la electrónica: las motos GP tendrán una gran potencia y tendremos que dominarlas de manera perfecta.”
Continua Biaggi: “Nunca había corrido con una moto de cuatro tiempos, y la primera experiencia es sorprendente. Respecto a las de 2T, existe la novedad del freno motor: En un primer momento te impresiona, pero cuando te acostumbras puede ser un grande aliado para llegar al límite”.
A dos pasos del autodromo de Monza, en Gerno de Lesmo, ha nacido una auténtica estrella de las carreras: junto al reparto moto GP se encuentra la sede del equipo Belgrado Supersport (Belgrado es el importador italiano y la base operativa del equipo Yamaha), que en el 2001 ha dominado el mundial de las derivadas de la serie con la velocísima R6, desde hace ya años la reina de la pista y de las carreteras de todo el mundo.
Febrero 2002
Max Biaggi
Yamaha
Autodromo de Monza